Image Post | ¿Observar las Estrellas en el Páramo de Berlín, Tona? Conoce Cómo Fue Nuestra Experiencia con el Grupo Halley - UIS

¿Observar las Constelaciones en el Páramo de Berlín, Tona? Conoce Cómo Fue Nuestra Experiencia con el Grupo Halley – UIS

¿Observar las Constelaciones en el Páramo de Berlín, Tona? Conoce Cómo Fue Nuestra Experiencia con el Grupo Halley – UIS
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Una subida de observación al corregimiento de Berlín realizada por el Grupo Halley de Astronomía y Ciencias de la Universidad Industrial de Santander fue la ocasión perfecta para alejarnos de lo cotidiano y vivir una experiencia diferente.

Apartamos el cupo directamente con Jhonatan Pisco, el instrumentador del grupo, y empezamos a preparar nuestro viaje.

La ilusión de contemplar un cielo despejado, sin contaminación visual y los paisajes de Berlín crecía cada momento.

Empacamos en la maleta lo que creímos necesario, y por fortuna no tuvimos que usar algunas cosas (como el botiquín), nos aseguramos de tener comida para el camino, aunque en realidad fue corto pues Berlín está a tan solo 1 hora y 45 minutos, en auto, desde el centro de Bucaramanga y partimos hacia nuestro destino.

El encuentro con el Grupo Halley sería a las 8 pm, pero nosotros llegamos con anticipación para aprovechar el paisaje que el atardecer ofrecía.

Image Post | Arcoiris en Frailejones Berlín, Tona - Santander paramo berlin tona grupo halley

A medida que subíamos hacia Berlín la temperatura comenzaba a bajar y por supuesto los abrigos empezaron a salir de la maleta, estando en esto, nos dimos cuenta que ninguno traía guantes.

¡Vaya descuido!

Sabíamos que necesitaríamos tales guantes, pues el plan de observación requería permanecer despiertos toda la noche y en ese momento el frío sería más intenso.

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Por fortuna, nuestro olvido no fue un problema, pues a las orillas de la carretera, justo al lado del peaje del Picacho, encontramos el Restaurante RANCHO GRANDE, donde venden de todo los accesorios que necesitábamos para este clima.

Seguimos con nuestro camino y las grandes poblaciones de frailejones empezaron a aparecer, fue algo extraordinario.

Por un momento te sientes como en otro país: Las planicies, las filas de árboles nativos y las montañas nos dieron una bienvenida magistral.

De inmediato, se produjo una sensación rara, que poco ocurre cuando estamos en la ciudad, una desconexión total con las preocupaciones y el estrés del ajetreo laboral.

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El lugar en donde nos alojamos fue una cabaña cercana a la carretera principal, en un sitio
conocido como Frailejones.

Un buen lugar, cómodo y cercano al pueblo de Berlín y a la cabaña en donde nos encontraríamos con el Grupo Halley para realizar la observación.

Antes de la observación astronómica

Mientras esperábamos la llamada de Camilo Gualdrón compartimos con nuestros compañeros de viaje y de hospedaje, hablamos un rato, jugamos parqués, y hasta tomamos chocolate para engañar al frío.

El lugar, el clima y el entorno fueron los cómplices perfectos para disfrutar de la buena compañía y compartir un tiempo de calidad con la familia del Ing. Juan Felix, su esposa Nelly y sus hijos, un gran amigo y también un apasionado de la ciencia.

Incluso tuvimos tiempo de descansar un poco antes de la larga noche que nos esperaba.

Y a pesar de la diferencia de edades que había entre los hijos del Juan Felix, desde los 6 en adelante, y nosotros los adultos que íbamos, logramos conectarnos y disfrutar momentos muy divertidos.

Llegó el esperado momento: ¡Hora de ver las Constelaciones!

Pasadas las 9pm nos dirigimos a la cabaña en donde se encontraba el Grupo Halley y todas las personas que cómo nosotros anhelaban vivir esta experiencia.

Algunos estaban en la cabaña mientras otros en medio del frío y la helada brisa ya habían armado sus carpas.

Y hay que confesar, que solo el hecho de considerar pasar toda la noche en una carpa soportando ese clima nos pareció impresionante.

Después de un rato compartiendo con nuestros compañeros, llegó el momento de la primera observación, el cielo estaba un 30% despejado.

El Grupo Halley contaba con tres telescopios para realizar la observación de la bóveda celeste, listos para empezar la jornada.

Guiados por el instrumentador del grupo, y algunos ayudantes, cada uno de nosotros fue acercándose a los telescopios para observar los cuerpos celestes, al menos los que se mostraban hasta el momento.

Lo primero que vimos fue una nebulosa y un cúmulo estelar.

Y si no tienes idea de lo que acabo de decir, no te preocupes.

Nosotros tampoco sabíamos qué eran estas dos cosas hasta que el grupo Halley lo explicó para todos los participantes.

Si aprendí bien de su charla, una nebulosa es una nube de gas y polvo en el espacio, algunas son regiones donde nuevas estrellas se están formando, mientras otras son los restos de estrellas muertas o que están muriendo.

Y un cúmulo estelar es un grupo de estrellas relacionadas que se mantienen juntas por efecto de la gravitación.

Pero esto no fue lo único que vimos.

En otro telescopio estaba enfocada la luna y pudimos ver ¡hasta sus cráteres!

¡Fue espectacular!

Además, encontramos al lado de la luna una nube con una figura curiosa que llamó nuestra atención.

Estas nubes tenían una forma como de un perro o un lobo, como queriéndose comer a la Luna, y se veía genial con su resplandor.

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Una imagen que casi parecía sacada de un cuento.

Hasta ese momento, el cielo aún no estaba tan despejado como esperábamos, así que fuimos a la cabaña, y allí de nuevo compartimos un tiempo muy especial con nuestros compañeros de observación.

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Incluso compartimos una taza de chocolate y algo de comer.

Perfecto para aplacar el frío y tomar energías para el resto de la noche.

A medianoche emprendimos una caminata guiada por Camilo Gualdrón, otro integrante del grupo Halley, y uno de los líderes del equipo, que vive allí, en Frailejones.

Sí, a esa hora y con una sensación térmica de -2 a -3º C, hicimos una caminata.

Todo estaba muy oscuro y apenas algunas linternas con luz roja podían estar encendidas.

¿Por qué luz roja?

Es debido a que la luz blanca afectaba nuestra percepción ocular y podría arruinar la experiencia de observación para con los telescopios.

El camino fue un poco exigente: por la iluminación, la humedad del terreno y los frailejones que hay en el lugar y que debíamos evitar pisar.

Pero, creíble o no, todos estos factores hicieron de la caminata una experiencia gratificante.

Después de 45 minutos llegamos al destino.

En ese momento teníamos 70% del cielo despejado.

Para nosotros era asombroso, pues las personas que vivimos en la ciudad nunca tenemos un cielo tan, pero tan despejado y estrellado como esa noche.

¿La causa? La contaminación lumínica. Que en la ciudad es un gran factor que impide observar el cielo con mayor claridad.

Por eso, es indescriptible el sentimiento que tienes cuando, ante tus ojos, encuentras una impactante imagen; la bóveda celeste como nunca la había visto, y no era una pantalla o un simulador, esto era real.

Nebulosas, Constelaciones, Cúmulos Estelares y hasta Estrellas Fugaces se podían observar en el cielo de Berlín, Tona

En verdad ese momento fue algo invaluable, algo que jamás podrías olvidar.

En ese lugar, había una gran roca, una roca metamórfica según nos dijeron.

A decir verdad, muchos de nosotros no sabíamos que era una roca metamórfica.

Pero también nos los explicó Camilo Gualdrón; resulta que es una roca que se forma a partir de otra roca preexistente mediante un proceso denominado metamorfismo.

Permanecimos en la roca durante un tiempo pues estábamos esperando la salida de Júpiter, que fue más o menos a la 1 de la mañana.

Cuando apareció, era en realidad imponente, tenía un brillo muy intenso y además se movía a una velocidad que se podía percibir a simple vista.

El conjunto de todos esos cuerpos celestes nos permitió disfrutar de la magnitud de la belleza de la naturaleza.

Y cuándo no esperábamos más sorpresas, las estrellas fugaces comenzaron a aparecer… ¡Una después de otra!

Es más, se volvió una especie de juego, entre los chicos del grupo, ser el primero en ver esas mágicas estrellas fugases!

¿Cuántos deseos se pidieron en esa noche?

No lo sé, pero creo que muchos, a decir verdad.

Luego sabríamos, de manera más técnica, que esas estrellas fugaces eran del tipo Púppidas-vélidas y también tauridas y gemínidas.

Después de un tiempo volvimos a la cabaña del Grupo Halley y nos tomamos una foto grupal con el cielo como el mejor anfitrión.

Cuando publicamos esta reseña, aún NO tenía esa foto oficial, pero luego Camilo Gualdrón, nos la pasó por WhatsApp.

Aquí la compartimos…

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Así que ya sabes, esta foto fue por cortesía de Camilo y su equipo.

¿Cómo describir esta subida en una sola palabra? …Deslumbrante!

Esa es la palabra que reúne todos los sentimientos encontrados en esa jornada de observación.

El corregimiento de Berlín es ideal para realizar estas salidas de observación, pues su casi nula contaminación lumínica, el clima de páramo y sus 3.500 msnm, hacen más posible y sustentable este tipo de jornadas.

Es por esto que el Grupo Halley realiza allí esta actividad.

Te comparto una entrevista que realizamos a Jhonatan Pisco, Ingeniero Mecánico, Instrumentador encargado en el Grupo Halley. En este video podrás entender el por qué de estas salidas de observación y asimismo conocer más del Grupo de Astronomía, con más de 30 años de trabajo de investigación.

Súbele el volumen, por favor, para que puedas escuchar mejor la entrevista 😉

Si quieres conocer más sobre estas salidas, puedes seguir la página en Facebook del Observatorio, aquí: https://www.facebook.com/ComplejoAstronomicoUIS/

¿Qué significó esta subida de observación?

Ya sea para compartir con amigos, familia o incluso tú solo, subir a Berlín, Tona – Santander, es una oportunidad de dejar a un lado el estrés de nuestras actividades diarias y permitirnos disfrutar, ver más allá de lo que vemos día a día, admirar la naturaleza y atesorar esa hermosa panorámica que siempre está allí arriba, pero que nunca vemos.

Sin duda nos dejó llenos de recuerdos, de alegría, tranquilidad, y nos llenó de energía para retornar a nuestros compromisos conservando la imagen de tan mágico cielo.

En definitiva, el corregimiento de Berlín es un hermoso lugar con mucho potencial, en el que puedes vivir esta y más experiencias.

Por eso te animamos a que lo vivas tú mismo y disfrutes de todas las cosas que te contamos en este artículo.

No te quedes solo con nuestra experiencia y crea tu propia historia.

Ahora bien, si ya lo has vivido, comparte tu experiencia en los comentarios, cómo sabrás, aunque vayamos a los mismos lugares y con la misma gente, cada persona vive los momentos a su manera y a nosotros nos interesa conocer la tuya.

6 thoughts on “¿Observar las Constelaciones en el Páramo de Berlín, Tona? Conoce Cómo Fue Nuestra Experiencia con el Grupo Halley – UIS

  1. HOLA BUENOS DÍAS ME GUSTARÍA PODER COMPARTIR UN ANOCHE CON MI HIJO EN ESA EXPERIENCIA …ESPERO MAS INFORMACIÓN GRACIAS.

    • Hola Sandra!

      ¡Me gusta tu plan de pasar una noche con tu hijo… Uff de película!

      Sobre las subidas con el Grupo Halley, no sé cada cuánto sacan estos planes, pero tengo entendido que ellos, como grupo de investigación de la UIS, están frecuentemente haciendo subidas de observación.

      Puedes seguir la página en Facebook del Observatorio Halley, aquí: https://www.facebook.com/ComplejoAstronomicoUIS/

      Espero haya dado respuesta a tu pregunta… Gracias por leer y compartir!

      Un abrazo!

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